TECNOLOGÍA AL DÍA
lunes, 29 de enero de 2024
Tipos de Empresas
La Empresa:
Las empresas se pueden clasificar de la siguiente manera:
Ejemplo: Cerrejón, ECOPETROL, Minas de Oro del Chocó.
Ejemplo: Clínicas, salones de belleza, transportes.
Ejemplo: Cadenas de almacenes Éxito, La 14, Jumbo etc.
Ejemplo: Hacienda, agroindustria.
Ejemplo: Acerías Paz del Río, Ingenio Risaralda.
Mediana: Su capital, el número de trabajadores y el volumen de ingresos son limitados y muy regulares, número de trabajadores superior a 20 personas e inferior a 100.
Pequeñas: Se dividen a su vez en.
Grupos Económicos: Estas empresas explotan uno o varios sectores pero pertenecen al mismo grupo de personas o dueños. Ejemplo: Carlos Ardilla Lulle, Julio Mario Santo Domingo y Luis Carlos Sarmiento Angulo.
Locales: Son aquellas en que su radio de atención es dentro de la misma localidad.
Unipersonales: Se conforma con la presencia de una sola Persona Natural o Jurídica, que destina parte de sus activos para la realización de una o varias actividades mercantiles.
Trabajo Asociado: Grupo organizado como empresa para beneficio de los integrantes E.A.T.
Sin Ánimo de Lucro: Aparentemente son empresas que lo más importante para ellas es el factor social de ayuda y apoyo a la comunidad.
Economía Solidaria: A este grupo pertenecen todas las cooperativas, sin importar a que actividad se dedican; lo más importante es el bienestar de los asociados y su familia
domingo, 28 de enero de 2024
¿Qué son las falsas necesidades y cómo identificarlas? Grado once
¿Todo lo que deseamos realmente lo necesitamos?
¿Todo lo que compramos es esencial e imprescindible? En la creación de las
necesidades falsas son determinantes los medios de comunicación y la publicidad. En la actualidad, donde vivimos inmersos en el
hiperconsumo y las presiones sociales, es crucial tener una mirada crítica
frente a las falsas necesidades que afectan nuestro bienestar. Mediante ellas,
adquirimos cosas que no necesitamos para aparentar, en ocasiones, lo que no
somos.
¿Cómo podemos identificarlas y qué podemos hacer antes ellas? En este artículo,
aprenderemos a diferenciar una necesidad falsa de otra verdadera y brindaremos
una serie de pautas para afrontarla. Además, expondremos cuáles son sus efectos
negativos sobre la vida.
¿Qué son las falsas necesidades?
Son producto de las expectativas sociales y
las demandas del mercado, el consumo y la publicidad. Aunque se sienten y perciben como inevitables y
esenciales, no son más que una imposición fabricada y extendida por los medios
de comunicación y las redes sociales.
A través de la internalización de los valores de las sociedades de
hiperconsumo y los principios de la moda, las personas asumen que las necesidades
falsas son una parte vital de su existencia, que
deben satisfacer a toda costa. Por eso, se sienten tentadas y obligadas a cambiar cada año de
teléfono móvil, aunque el anterior esté en perfecto estado.
Esta dinámica de deseos que lanza a los individuos a una búsqueda
constante de bienes y servicios no suple una necesidad auténtica ni aumenta el
bienestar a largo plazo. Al contrario, produce una sensación de vacío e
insatisfacción que promueve aún más las necesidades falsas y el consumo en
general.
Para esclarecer más este fenómeno, presentaremos una serie de
características típicas de las necesidades que no son esenciales, pero que la
mayoría de las personas asume como vitales:
·
Requieren de satisfacción constante: su
satisfacción es efímera. La persona siente un alivio momentáneo al cumplir sus
demandas.
·
Son artificiales: se basan
en la manipulación y son desarrolladas por el mercado para incrementar el
consumo. Están a favor de los intereses de unos pocos y no son esenciales para
la vida.
·
Tienen influencia externa: están
influenciadas por agentes externos, como la publicidad, las redes sociales y
los medios de comunicación. Son implantadas mediante la persuasión y se hacen
pasar como indispensables.
·
Afectan la toma de decisiones: al igual
que las verdaderas, las falsas necesidades influyen en las elecciones, pero la
diferencia está en que aquellas que no son fundamentales ni vitales desvían a
las personas de sus valores personales y de su esencia.
·
Desconectan al sujeto de su yo auténtico: como no
reflejan necesidades o deseos verdaderos y se basan en una idealización, no son
capaces de alinear al individuo con lo que es en realidad. Más bien, lo alejan
de su esencia, de lo que en verdad desea, siente, anhela y sueña.
Origen de las necesidades falsas
Desde el punto de vista de la psicología, las falsas necesidades aparecen, entre otras
razones, debido a la aceptación y reproducción de
normas y expectativas sociales. Estas se transmiten, ya sea de manera implícita o
explícita, mediante los grupos de pares, los medios de comunicación masivos, la
educación, las dinámicas comunitarias, entre otros.
Las sociedades son capaces de delimitar lo que es
necesario y lo que no, en determinado momento.
Por ejemplo, pueden establecer que las riquezas, el poder y el consumo
son esenciales para una vida en comunidad, para la autorrealización y el bienestar. Pese a
esto, se trata de elementos fundamentales para la reafirmación del hiperconsumo
y la economía de mercado.
La publicidad y los medios de comunicación son
cruciales para la difusión y creación de falsas necesidades. La continua divulgación de imágenes y mensajes
mediante películas, series, libros, revistas y demás consolidan una imagen
ideal del hombre moderno, que invita a las personas a suplir necesidades
impuestas para alcanzar la mejor versión de sí mismas.
Las redes sociales intensifican todo lo anterior y ejercen también una
presión constante sobre los internautas para que se esfuercen en satisfacer
necesidades que, a largo plazo, no son relevantes y que solo los aliena. Todo esto produce una distorsión en la
percepción, donde no se sabe qué es lo que
en realidad es importante y lo que no: lo necesario y lo innecesario.
Diferencias entre necesidades verdaderas y
necesidades falsas
Querer sustituir tu vehículo o tu celular por uno nuevo; aunque el actual se encuentre en perfecto estado, responde a la cultura del
consumo.
Las necesidades verdaderas son indispensables
para la supervivencia y el bienestar emocional y físico. Ejemplos de ellas son la alimentación, el agua,
el refugio, la seguridad y el afecto. Son universales y cruciales para el
desarrollo del individuo.
Estas necesidades se ilustran muy bien en la pirámide
de Maslow, donde se jerarquiza aquello
que es esencial para el ser humano. En ella, el autor dispone en la base el aspecto
fisiológico, la seguridad, las
necesidades sociales, la afiliación y la
autorrealización.
En cambio, las
falsas necesidades no son esenciales para la vida y son el producto de la
presión social y la cultura de consumo. Por ejemplo, querer cambiar de vehículo cada determinado tiempo, de
comprar el dispositivo electrónico más moderno, de seguir la moda y adquirir
bienes lujosos.
Así pues, la diferencia clave entre ambas es su origen. Por su parte,
las básicas tienen su fundamento en requerimientos intrínsecos y vitales para
el bienestar, las falsas son resultado de construcciones sociales mediadas por
el mercado y las expectativas sociales.
Cómo identificar las falsas necesidades
Para hacerlo, se debe reflexionar sobre la conducta, los deseos, los
sentimientos y los impulsos. Por lo tanto, es imprescindible desarrollar una mayor
autoconsciencia y autoconocimiento. Asimismo, se debe tener
más autocontrol psicológico para
no ceder a la tentación de satisfacer estas necesidades. Veamos algunas formas
con las que puedes empezar a reconocerlas.
1. Reflexiona sobre tus
motivaciones
2. Piensa en la necesidad que sientes y pregúntate si
de verdad mejora tu bienestar o si solo es una forma de responder ante las
expectativas sociales o la publicidad. Antes de comprar ese teléfono móvil, por
ejemplo, piensa si tu deseo de tenerlo se debe a una tendencia del momento.
3. Distingue entre «querer» y
«necesitar»
Muchas de las cosas que crees necesitar, en realidad, las quieres. Una
manera muy efectiva de diferenciar entre ambos conceptos es hacer una lista de las cosas que crees
necesitar y luego preguntarte si podrías vivir sin ellas.
4. Establece tiempos de espera
El deseo del momento y las ganas pueden hacer pasar un gusto por una
necesidad. Tómate unos días o unas horas para que el entusiasmo disminuya. Si
es una necesidad falsa, verás que con el tiempo baja su intensidad e, incluso,
puede que ya no la desees satisfacer.
Esto no pasa con las necesidades básicas, por ejemplo, con la alimentación. Cuando tienes
hambre, no dejas de sentirla hasta que comes. Las falsas van y vienen.
5. Evalúa el impacto a largo plazo
Otra forma de identificar este tipo de
necesidades es indagar su efecto a largo plazo. Pregúntate qué ocurriría si la satisfaces de
inmediato y qué impacto tendrá en tu proyecto de vida y en bienestar físico y
mental.
Las necesidades falsas no suelen generar una satisfacción mayor a largo
plazo ni tampoco suelen tener beneficios que se extienden en el tiempo. Casi
siempre generan alivio momentáneo y dan una felicidad pasajera.
6. Aprende sobre el consumo y
el marketing
Adquirir conocimientos sobre cómo funciona el
mercado y las estrategias que usa para persuadir puede ayudarte a no caer en
sus dinámicas y ser más crítico con las necesidades y deseos que experimentes.
Además, al conocer sus artimañas, sabrás qué necesidades surgen de ella.
Consecuencias de las falsas necesidades
Sus efectos negativos pueden manifestarse tanto a nivel personal como
social. Veamos algunos de ellos, para tener en cuenta cómo afecta a la salud
mental, las finanzas personales y hasta al planeta.
Gastos económicos excesivos
Las compras excesivas son una manifestación de
las falsas necesidades, que producen gastos innecesarios
Por lo general, generan gastos innecesarios y
despilfarro financiero. En
consecuencia, la persona termina usando el dinero con el que podría cubrir
necesidades básicas (como la alimentación) para satisfacer sus falsas
necesidades.
Insatisfacción
Como hemos mencionado, satisfacer estas necesidades genera más
insatisfacción, ya que con ella no se puede
adquirir la felicidad. Su esencia es ser efímeras para posibilitar el consumo
de nuevas cosas y experiencias. Esta falta de satisfacción constante puede
estresar a las personas y afectar su salud mental y su estabilidad económica.
Impacto ambiental
Las necesidades falsas llevan a un consumismo excesivo que puede afectar
el ecosistema. Esto es así ya que los desechos de bienes innecesarios pueden
contaminar el ambiente. Además, agotamos los recursos naturales para producir,
vender y comprar cosas que en realidad no se necesitan.
Hábitos no saludables
La satisfacción de necesidades falsas puede generar hábitos poco
saludables como las compras
compulsivas, el despilfarro de dinero o el
consumo excesivo de sustancias. También puede producir dependencia en la
atención que se obtiene gracias al lujo o el estatus que brindan ciertos bienes
de consumo.
Cómo afrontar las necesidades falsas
Teniendo en cuenta las sociedades en las que vivimos, resulta casi
imposible deshacerse de este tipo de necesidades. Lo que sí se puede hacer es
lidiar con ellas de otro modo. A continuación, te compartimos algunas
recomendaciones.
1. Identifica tus necesidades
Escribe una lista de aquellas necesidades que
consideras que son falsas y luego cuestiónalas. Analiza cada elemento de la lista y piensa en su valor
funcional y emocional. Después, intenta guiarte por el valor de uso (funcional)
del objeto.
Por ejemplo, en la actualidad, es casi imposible no tener un móvil por
razones laborales, pero la «necesidad» de tener el último modelo es muy
discutible. Cualquier smartphone puede ayudarte a estar comunicado (valor de
uso) sin la necesidad de adquirir el más costoso del mercado (valor emocional o
simbólico).
2. Define tus prioridades
Identificar tus verdaderas prioridades te
permite ahorrar y minimizar la inversión de recursos en falsas necesidades.
Cuando sientas la necesidad de
adquirir algo innecesario, intenta darle mayor relevancia a tus verdaderas
necesidades. Céntrate en tus metas y en ahorrar para tu fondo de emergencia,
por ejemplo. Si sabes que aquello no le va a aportar mucho a tu proyecto de
vida, intenta no invertir en ello y destina tus recursos a lo que quieres y que
le hace mayor bien a tu vida.
3. Haz
ejercicios de respiración
Acepta lo que sientes y realiza un par de respiraciones
diafragmáticas para atenuar un poco el
impulso de satisfacer esa necesidad. No luches ni te resistas a sentirla, más
bien, obsérvala
y respira con tranquilidad, pero sin ceder ante ella.
4. Centra tu atención en actividades que te gusten
Distraerte en otra cosa puede ayudarte mucho a
corto plazo, cuando el deseo es irresistible. Haz una actividad saludable que te guste mucho, como salir a caminar,
trotar o practicar algún deporte. Asimismo, puedes escribir, cantar, bailar,
hacer teatro o dibujar.
5. Agradece por lo que tienes
En ocasiones, por estar sumergido en una lucha por conseguir lo que no
necesitas olvidas lo que ya tienes. Volver a las cosas que posees y mirarlas
con agradecimiento puede ayudarte a desestimar la idea de cambiarlas por otras
que no requieres. Fomentar la gratitud es clave para luchar contra el
consumismo desenfrenado.
Vivir de manera más crítica
Las necesidades que no son verdaderas son todo un desafío para las
personas que intentan alejarse de ellas. En este texto, hemos brindado varias
recomendaciones que no solo permiten identificarlas y diferenciarlas de las que
son esenciales, sino que también sirven para afrontarlas.
Saber lidiar con ellas es crucial para gozar
de una mejor salud mental y física, así como para tener una relación más sana con el mundo, nosotros
mismos y los demás. Al asumir una actitud más reflexiva, consciente y crítica,
somos capaces de vencer las presiones del mercado por adquirir cosas que no
necesitamos y que, a largo plazo, nos alejan de nuestra esencia.
miércoles, 26 de julio de 2023
miércoles, 31 de agosto de 2022
INTERNET DE LAS COSAS
El Internet de las cosas integra las “cosas” de uso diario con Internet. Los ingenieros en informática llevan agregando sensores y procesadores a los objetos cotidianos desde los años 90. Sin embargo, el progreso fue inicialmente lento porque los chips eran grandes y voluminosos. Los chips de ordenador de baja potencia llamados etiquetas RFID se utilizaron por primera vez para el seguimiento de equipos caros. A medida que los dispositivos de computación reducían su tamaño, estos chips también se hacían más pequeños, más rápidos y más inteligentes
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El término IoT, o Internet de las cosas, se refiere a la red colectiva de dispositivos conectados y a la tecnología que facilita la comunica...
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Blog Prevención del alcoholismo
