lunes, 29 de enero de 2024

Video de introducción al emprendimiento

 


Tipos de Empresas

 La Empresa:

 Es una unidad productiva dedicada y organizada para la explotación de una actividad económica.
Las empresas
 se pueden clasificar de la siguiente manera:
·         
   Sectores Económicos
·        
El origen de su capital.
·         Su Tamaño
·         Conformación de su capital
·         El número de propietarios
·         La función social
·         La forma de explotación

POR SECTORES ECONÓMICOS

Extractivas: Dedicadas a explotar recursos naturales.
Ejemplo: Cerrejón, ECOPETROL, Minas de
 Oro del Chocó.
Servicios: Entregarle sus servicios o la prestación de estos a la comunidad.
Ejemplo: Clínicas, salones de belleza, transportes.
Comercial: Desarrolla la venta de los productos terminados en la fábrica.
Ejemplo: Cadenas de
 almacenes Éxito, La 14, Jumbo etc.
Agropecuaria: Explotación del campo y sus recursos.
Ejemplo: Hacienda, agroindustria.
Industrial: Transforma la materia prima en un producto terminado.
Ejemplo: Acerías Paz del Río, Ingenio Risaralda.

POR SU TAMAÑO
Grande: Su constitución se soporta en grandes cantidades de capital, un gran número de trabajadores y el volumen de ingresos al año, su número de trabajadores excede a 100 personas. Ejemplo: Comestibles La Rosa, Postobón, Gino Pascalli, etc.).
Mediana:
 Su capital, el número de trabajadores y el volumen de ingresos son limitados y muy regulares, número de trabajadores superior a 20 personas e inferior a 100.
Pequeñas:
 Se dividen a su vez en.
·         Pequeña: Su capital, número de trabajadores y sus ingresos son muy reducidos, el número de trabajadores no excede de 20 personas.
·         Micro: Su capital, número de trabajadores y sus ingresos solo se establecen en cuantías muy personales, el número de trabajadores no excede de 10 (trabajadores y empleados).
·         Famiempresa: Es un nuevo tipo de explotación en donde la familia es el motor del negocio convirtiéndose en una unidad productiva.
POR EL ORIGEN DEL CAPITAL

Público: Su capital proviene del Estado o Gobierno. Ejemplo: Alcaldía de Pereira, Gobernación de Risaralda.
Privado: Son aquellas en que el capital proviene de particulares. Ejemplo: Sociedades comerciales.
Economía Mixta: El capital proviene una parte del estado y la otra de particulares. Ejemplo: Davivienda, La Previsora S.A.
POR LA EXPLOTACIÓN Y CONFORMACIÓN DE SU CAPITAL.
Multinacionales: En su gran mayoría el capital es extranjero y explotan la actividad en diferentes países del mundo (globalización). Ejemplo: Nicole
Grupos Económicos:
 Estas empresas explotan uno o varios sectores pero pertenecen al mismo grupo de personas o dueños. Ejemplo: Carlos Ardilla Lulle, Julio Mario Santo Domingo y Luis Carlos Sarmiento Angulo.
Nacionales: El radio de atención es dentro del país normalmente tienen su principal en una ciudad y sucursales en otras.
Locales:
 Son aquellas en que su radio de atención es dentro de la misma localidad.

POR EL NÚMERO DE PROPIETARIOS
Individuales: Su dueño es el encargado de la empresa, por lo general es él solo quien tiene el peso del negocio.
Unipersonales:
 Se conforma con la presencia de una sola Persona Natural o Jurídica, que destina parte de sus activos para la realización de una o varias actividades mercantiles.
Sociedades: Todas para su constitución exigen la participación como dueño de más de una persona lo que indica que mínimo son dos (2) por lo general corresponden al régimen común.

POR LA FUNCIÓN SOCIAL

Con Ánimo de Lucro: Se constituye la empresa con el propósito de explotar y ganar más dinero.
Trabajo Asociado:
 Grupo organizado como empresa para beneficio de los integrantes E.A.T.
Sin Ánimo de Lucro:
 Aparentemente son empresas que lo más importante para ellas es el factor social de ayuda y apoyo a la comunidad.
Economía Solidaria:
 A este grupo pertenecen todas las cooperativas, sin importar a que actividad se dedican; lo más importante es el bienestar de los asociados y su familia

domingo, 28 de enero de 2024

¿Qué son las falsas necesidades y cómo identificarlas? Grado once


¿Todo lo que deseamos realmente lo necesitamos? ¿Todo lo que compramos es esencial e imprescindible? En la creación de las necesidades falsas son determinantes los medios de comunicación y la publicidad. En la actualidad, donde vivimos inmersos en el hiperconsumo y las presiones sociales, es crucial tener una mirada crítica frente a las falsas necesidades que afectan nuestro bienestar. Mediante ellas, adquirimos cosas que no necesitamos para aparentar, en ocasiones, lo que no somos.

¿Cómo podemos identificarlas y qué podemos hacer antes ellas? En este artículo, aprenderemos a diferenciar una necesidad falsa de otra verdadera y brindaremos una serie de pautas para afrontarla. Además, expondremos cuáles son sus efectos negativos sobre la vida.

¿Qué son las falsas necesidades?

Son producto de las expectativas sociales y las demandas del mercado, el consumo y la publicidad. Aunque se sienten y perciben como inevitables y esenciales, no son más que una imposición fabricada y extendida por los medios de comunicación y las redes sociales.

A través de la internalización de los valores de las sociedades de hiperconsumo y los principios de la moda, las personas asumen que las necesidades falsas son una parte vital de su existencia, que deben satisfacer a toda costa. Por eso, se sienten tentadas y obligadas a cambiar cada año de teléfono móvil, aunque el anterior esté en perfecto estado.

Esta dinámica de deseos que lanza a los individuos a una búsqueda constante de bienes y servicios no suple una necesidad auténtica ni aumenta el bienestar a largo plazo. Al contrario, produce una sensación de vacío e insatisfacción que promueve aún más las necesidades falsas y el consumo en general.

Para esclarecer más este fenómeno, presentaremos una serie de características típicas de las necesidades que no son esenciales, pero que la mayoría de las personas asume como vitales:

·         Requieren de satisfacción constante: su satisfacción es efímera. La persona siente un alivio momentáneo al cumplir sus demandas.

·         Son artificiales: se basan en la manipulación y son desarrolladas por el mercado para incrementar el consumo. Están a favor de los intereses de unos pocos y no son esenciales para la vida.

·         Tienen influencia externa: están influenciadas por agentes externos, como la publicidad, las redes sociales y los medios de comunicación. Son implantadas mediante la persuasión y se hacen pasar como indispensables.

·         Afectan la toma de decisiones: al igual que las verdaderas, las falsas necesidades influyen en las elecciones, pero la diferencia está en que aquellas que no son fundamentales ni vitales desvían a las personas de sus valores personales y de su esencia.

·         Desconectan al sujeto de su yo auténtico: como no reflejan necesidades o deseos verdaderos y se basan en una idealización, no son capaces de alinear al individuo con lo que es en realidad. Más bien, lo alejan de su esencia, de lo que en verdad desea, siente, anhela y sueña.

Origen de las necesidades falsas

Desde el punto de vista de la psicología, las falsas necesidades aparecen, entre otras razones, debido a la aceptación y reproducción de normas y expectativas sociales. Estas se transmiten, ya sea de manera implícita o explícita, mediante los grupos de pares, los medios de comunicación masivos, la educación, las dinámicas comunitarias, entre otros.

Las sociedades son capaces de delimitar lo que es necesario y lo que no, en determinado momento.

Por ejemplo, pueden establecer que las riquezas, el poder y el consumo son esenciales para una vida en comunidad, para la autorrealización y el bienestar. Pese a esto, se trata de elementos fundamentales para la reafirmación del hiperconsumo y la economía de mercado.

La publicidad y los medios de comunicación son cruciales para la difusión y creación de falsas necesidades. La continua divulgación de imágenes y mensajes mediante películas, series, libros, revistas y demás consolidan una imagen ideal del hombre moderno, que invita a las personas a suplir necesidades impuestas para alcanzar la mejor versión de sí mismas.

Las redes sociales intensifican todo lo anterior y ejercen también una presión constante sobre los internautas para que se esfuercen en satisfacer necesidades que, a largo plazo, no son relevantes y que solo los aliena. Todo esto produce una distorsión en la percepción, donde no se sabe qué es lo que en realidad es importante y lo que no: lo necesario y lo innecesario.

Diferencias entre necesidades verdaderas y necesidades falsas

Querer sustituir tu vehículo o tu celular por uno nuevo; aunque el actual se encuentre en perfecto estado, responde a la cultura del consumo.

Las necesidades verdaderas son indispensables para la supervivencia y el bienestar emocional y físico. Ejemplos de ellas son la alimentación, el agua, el refugio, la seguridad y el afecto. Son universales y cruciales para el desarrollo del individuo.

Estas necesidades se ilustran muy bien en la pirámide de Maslow, donde se jerarquiza aquello que es esencial para el ser humano. En ella, el autor dispone en la base el aspecto fisiológico, la seguridad, las necesidades sociales, la afiliación y la autorrealización.

En cambio, las falsas necesidades no son esenciales para la vida y son el producto de la presión social y la cultura de consumo. Por ejemplo, querer cambiar de vehículo cada determinado tiempo, de comprar el dispositivo electrónico más moderno, de seguir la moda y adquirir bienes lujosos.

Así pues, la diferencia clave entre ambas es su origen. Por su parte, las básicas tienen su fundamento en requerimientos intrínsecos y vitales para el bienestar, las falsas son resultado de construcciones sociales mediadas por el mercado y las expectativas sociales.

Cómo identificar las falsas necesidades

Para hacerlo, se debe reflexionar sobre la conducta, los deseos, los sentimientos y los impulsos. Por lo tanto, es imprescindible desarrollar una mayor autoconsciencia y autoconocimiento. Asimismo, se debe tener más autocontrol psicológico para no ceder a la tentación de satisfacer estas necesidades. Veamos algunas formas con las que puedes empezar a reconocerlas.

1.     Reflexiona sobre tus motivaciones

2.     Piensa en la necesidad que sientes y pregúntate si de verdad mejora tu bienestar o si solo es una forma de responder ante las expectativas sociales o la publicidad. Antes de comprar ese teléfono móvil, por ejemplo, piensa si tu deseo de tenerlo se debe a una tendencia del momento.

3.     Distingue entre «querer» y «necesitar»

Muchas de las cosas que crees necesitar, en realidad, las quieres. Una manera muy efectiva de diferenciar entre ambos conceptos es hacer una lista de las cosas que crees necesitar y luego preguntarte si podrías vivir sin ellas.

      4. Establece tiempos de espera

El deseo del momento y las ganas pueden hacer pasar un gusto por una necesidad. Tómate unos días o unas horas para que el entusiasmo disminuya. Si es una necesidad falsa, verás que con el tiempo baja su intensidad e, incluso, puede que ya no la desees satisfacer.

Esto no pasa con las necesidades básicas, por ejemplo, con la alimentación. Cuando tienes hambre, no dejas de sentirla hasta que comes. Las falsas van y vienen.

5. Evalúa el impacto a largo plazo

Otra forma de identificar este tipo de necesidades es indagar su efecto a largo plazo. Pregúntate qué ocurriría si la satisfaces de inmediato y qué impacto tendrá en tu proyecto de vida y en bienestar físico y mental.

Las necesidades falsas no suelen generar una satisfacción mayor a largo plazo ni tampoco suelen tener beneficios que se extienden en el tiempo. Casi siempre generan alivio momentáneo y dan una felicidad pasajera.

6. Aprende sobre el consumo y el marketing

Adquirir conocimientos sobre cómo funciona el mercado y las estrategias que usa para persuadir puede ayudarte a no caer en sus dinámicas y ser más crítico con las necesidades y deseos que experimentes. Además, al conocer sus artimañas, sabrás qué necesidades surgen de ella.

Consecuencias de las falsas necesidades

Sus efectos negativos pueden manifestarse tanto a nivel personal como social. Veamos algunos de ellos, para tener en cuenta cómo afecta a la salud mental, las finanzas personales y hasta al planeta.

Gastos económicos excesivos

Las compras excesivas son una manifestación de las falsas necesidades, que producen gastos innecesarios

Por lo general, generan gastos innecesarios y despilfarro financiero. En consecuencia, la persona termina usando el dinero con el que podría cubrir necesidades básicas (como la alimentación) para satisfacer sus falsas necesidades.

Insatisfacción

Como hemos mencionado, satisfacer estas necesidades genera más insatisfacción, ya que con ella no se puede adquirir la felicidad. Su esencia es ser efímeras para posibilitar el consumo de nuevas cosas y experiencias. Esta falta de satisfacción constante puede estresar a las personas y afectar su salud mental y su estabilidad económica.

Impacto ambiental

Las necesidades falsas llevan a un consumismo excesivo que puede afectar el ecosistema. Esto es así ya que los desechos de bienes innecesarios pueden contaminar el ambiente. Además, agotamos los recursos naturales para producir, vender y comprar cosas que en realidad no se necesitan.

Hábitos no saludables

La satisfacción de necesidades falsas puede generar hábitos poco saludables como las compras compulsivas, el despilfarro de dinero o el consumo excesivo de sustancias. También puede producir dependencia en la atención que se obtiene gracias al lujo o el estatus que brindan ciertos bienes de consumo.

Cómo afrontar las necesidades falsas

Teniendo en cuenta las sociedades en las que vivimos, resulta casi imposible deshacerse de este tipo de necesidades. Lo que sí se puede hacer es lidiar con ellas de otro modo. A continuación, te compartimos algunas recomendaciones.

1. Identifica tus necesidades

Escribe una lista de aquellas necesidades que consideras que son falsas y luego cuestiónalas. Analiza cada elemento de la lista y piensa en su valor funcional y emocional. Después, intenta guiarte por el valor de uso (funcional) del objeto.

Por ejemplo, en la actualidad, es casi imposible no tener un móvil por razones laborales, pero la «necesidad» de tener el último modelo es muy discutible. Cualquier smartphone puede ayudarte a estar comunicado (valor de uso) sin la necesidad de adquirir el más costoso del mercado (valor emocional o simbólico).

2. Define tus prioridades

Identificar tus verdaderas prioridades te permite ahorrar y minimizar la inversión de recursos en falsas necesidades.

Cuando sientas la necesidad de adquirir algo innecesario, intenta darle mayor relevancia a tus verdaderas necesidades. Céntrate en tus metas y en ahorrar para tu fondo de emergencia, por ejemplo. Si sabes que aquello no le va a aportar mucho a tu proyecto de vida, intenta no invertir en ello y destina tus recursos a lo que quieres y que le hace mayor bien a tu vida.

3. Haz ejercicios de respiración

Acepta lo que sientes y realiza un par de respiraciones diafragmáticas para atenuar un poco el impulso de satisfacer esa necesidad. No luches ni te resistas a sentirla, más bien, obsérvala y respira con tranquilidad, pero sin ceder ante ella.

4. Centra tu atención en actividades que te gusten

Distraerte en otra cosa puede ayudarte mucho a corto plazo, cuando el deseo es irresistible. Haz una actividad saludable que te guste mucho, como salir a caminar, trotar o practicar algún deporte. Asimismo, puedes escribir, cantar, bailar, hacer teatro o dibujar.

5. Agradece por lo que tienes

En ocasiones, por estar sumergido en una lucha por conseguir lo que no necesitas olvidas lo que ya tienes. Volver a las cosas que posees y mirarlas con agradecimiento puede ayudarte a desestimar la idea de cambiarlas por otras que no requieres. Fomentar la gratitud es clave para luchar contra el consumismo desenfrenado.

Vivir de manera más crítica

Las necesidades que no son verdaderas son todo un desafío para las personas que intentan alejarse de ellas. En este texto, hemos brindado varias recomendaciones que no solo permiten identificarlas y diferenciarlas de las que son esenciales, sino que también sirven para afrontarlas.

Saber lidiar con ellas es crucial para gozar de una mejor salud mental y física, así como para tener una relación más sana con el mundo, nosotros mismos y los demás. Al asumir una actitud más reflexiva, consciente y crítica, somos capaces de vencer las presiones del mercado por adquirir cosas que no necesitamos y que, a largo plazo, nos alejan de nuestra esencia.

 

miércoles, 31 de agosto de 2022

INTERNET DE LAS COSAS

El término IoT, o Internet de las cosas, se refiere a la red colectiva de dispositivos conectados y a la tecnología que facilita la comunicación entre los dispositivos y la nube, así como entre los propios dispositivos.

El Internet de las cosas integra las “cosas” de uso diario con Internet. Los ingenieros en informática llevan agregando sensores y procesadores a los objetos cotidianos desde los años 90. Sin embargo, el progreso fue inicialmente lento porque los chips eran grandes y voluminosos. Los chips de ordenador de baja potencia llamados etiquetas RFID se utilizaron por primera vez para el seguimiento de equipos caros. A medida que los dispositivos de computación reducían su tamaño, estos chips también se hacían más pequeños, más rápidos y más inteligentes





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